El pasado 6 de diciembre, coincidiendo con el reencuentro anual de veteranos, el club vivió uno de esos momentos que quedan grabados para siempre en la memoria colectiva. En un acto cargado de emoción, nuestros antiguos jugadores y la actual junta directiva rindieron un merecidísimo homenaje a Mirlo, el directivo más antiguo de nuestra entidad y figura fundamental del club.
Durante décadas, Mirlo fue mucho más que un miembro del club: desempeñando la función de delegado del equipo aficionado, fue un compañero incansable de viajes, partidos, charlas y vivencias que marcaron a generaciones de futbolistas. Los veteranos, con quienes compartió innumerables momentos dentro y fuera del terreno de juego, quisieron reconocerle públicamente todo lo que ha significado para ellos. No en vano, muchos le consideran un segundo padre, un referente cercano, siempre dispuesto a ayudar, escuchar y apoyar en cualquier momento.
La actual junta directiva se sumó a este reconocimiento con orgullo y gratitud, destacando su entrega, su lealtad y su amor incondicional por el club. Su labor, silenciosa pero imprescindible, ha sido clave en el crecimiento y desarrollo de nuestra entidad a lo largo de los años.
Como recuerdo de este emotivo momento, se le hizo entrega de un cuadro con varias fotografías antiguas, un viaje visual a aquellos años en los que Mirlo acompañaba al equipo aficionado en cada partido, dejando una huella imborrable en todos los que formaron parte de aquella etapa.

Desde el club queremos expresar públicamente nuestro agradecimiento por toda una vida dedicada a estos colores. Su ejemplo, su compromiso y su humildad son un orgullo para nuestra institución y para todos los que formamos parte de ella.
Gracias, Mirlo, por ser parte esencial de nuestra club.
