Una jornada de esfuerzo, unión y fútbol del bueno.
El fin de semana dejó una estampa que define al CD Arces y al Atco Pincia, y es que cuando todos empujan en la misma dirección, el club crece. Resultados, emoción y un sentimiento compartido que volvió a demostrarse sobre el césped.
El fútbol 11 se vio como el trabajo semanal hizo justicia en el terreno de juego.
Los dos equipos aficionados firmaron victorias muy trabajadas. Dos equipos que, jornada tras jornada, ganan seguridad, construyen desde la seriedad y aprovechan el gran momento de varios jugadores clave. Triunfos que refuerzan la confianza y, sobre todo, la unión del vestuario.
En juveniles, pleno de victorias, fos partidos, dos alegrías.
El juvenil A, un equipo muy sólido, segundo en la tabla, volvió a demostrar que puede pelear arriba hasta el final. Mientras el Juvenil B, con un triunfo muy valioso, reflejo en el terreno de juego el esfuerzo y la constancia que demuestra en cada entrenamiento.
Los cadetes han demostrado su entrega aunque el final sea cruel. El A. segundo clasificado, sumó una victoria de gran nivel, con intensidad, solidez defensiva y mucha personalidad. Mientras el cadete B completó un partido serio y competitivo, pero un gol en el descuento les dejó sin una victoria que merecieron. Aun así, el equipo dejó sensaciones muy positivas.
Los equipos infantiles sumaron tres victorias de gran valor, demostraron su firmeza y autoridad. El A, cuarto clasificado, volvió a dejar claro que compite entre los mejores gracias a su orden y carácter. Y el B, líder de su categoría, reafirmó su dominio con una victoria ante un rival físicamente superior. Por su parte, el Atco Pincia A, consiguió una gran victoria, firmando uno ce los momentos más especiales del fin de semana, cortando así una mala racha. Además, el triunfo estuvo teñido de gran emoción, por el homenaje a David Gutiérrez, que estará un tiempo alejado de los entrenamientos. El equipo jugó por él, con su espíritu presente en cada balón dividido.
En Fútbol 7, los resultados fueron dispares, pero cada partido aportó crecimiento.
El alevín A y Alevín B sufrieron derrotas duras, días que forman parte del proceso de aprendizaje Lo importante: seguir unidos y mantener la ilusión.
El benjamín A empato sin goles, en u partido espeso, sin demasiada chispa, pero donde mantener la portería a cero siempre es una buena base para construir.
En prebenjamines, el CDA A demostró su autoridad contra el Juventud Rondilla, en un gran partido dominado de inicio a fin y consiguiendo una victoria que demuestra la evolución del grupo. Por su parte el prebenjamín AP B logró su primera victoria de la temporada, un triunfo que vale oro y que llena de confianza a los jugadores, a los entrenadores y que impulsa al equipo hacia adelante.
En definitiva, la jornada dejó algo más importante que los marcadores, el recordatorio de que en este club todos importan:
- El que juega 80 minutos y el que juega 10.
- El que no entra en convocatoria pero no falla al grupo.
- El que entrena como si fuera titular cada semana.
- El lesionado que suma desde la grada.
- El que crea ambiente, el que anima, el que nunca falla.
Porque los equipos que están arriba, como el cadete A, juvenil A, infantil A o infantil B, no llegan ahí solo con talento, llegan gracias al compromiso, al trabajo invisible y al apoyo de todos los que forman parte de este club.
El fin de semana nos dejó triunfos, tropiezos, emoción y lecciones, pero, sobre todo, dejó claro que somos una gran familia que avanza con paso firme, construyendo desde valores que no dependen del marcador, como son el esfuerzo, la perseverancia, el compañerismo y la pasión por el fútbol.
La temporada continúa… y este club no deja de creer.
En definitiva, si seguimos juntos, seguiremos creciendo.
